Confusión en el otorgamiento de razones sociales

 Autor: Lic. Rafael Giménez Camacho
twitter: @rafagimenezc

Una de las últimas acciones del Ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa antes de terminar su encargo como Primer Mandatario fue otorgar facultades a la Secretaría de Economía para que ésta concediese los permisos de uso de denominaciones y razones sociales a sociedades mercantiles y civiles, función que desde los años cincuentas del siglo pasado la Secretaría de Relaciones Exteriores había sido la encargada, la buena intención de enmendar el problema, que se considera un “error histórico”, se quedó a medias pues si bien resulta mas razonable que sea la Secretaría de Economía y no la de Relaciones Exteriores la encargada de otorgar dichos permisos,  el problema no solo no termina ahí, pues el conflicto continúa.

Desde 1934, año en que inicia la vigencia de la Ley General de Sociedades Mercantiles, se otorgaron permisos sin importar si una razón social era parecida en grado de confusión a otra, en este sentido y a manera de ejemplo: Una sociedad que se dedicaba a la venta de chocolates podía obtener un permiso de nombre “Comercializadora de Chocolates, SA de CV” y otra sociedad que se dedicara a lo mismo podía obtener un nombre similar aunque nada tuvieran que ver entre ellas como  “Comercializadora de Chocolates y Confitería, SA de CV”, ahora la nueva misión de la Secretaría de Economía es evitar esta confusión, sin embargo es prácticamente imposible, pues existen razones sociales otorgadas desde 1934 a sociedades que hoy bien se podrían considerar fantasmas o mas aún inexistentes y la tarea se complica mas aún cuando sumamos las razones sociales de Sociedades Civiles.

Particularmente la Ley de la Propiedad Industrial establece una sanción para quien use en su razón social una marca registrada vigente y que se dedique a la mima actividad para la cual fue registrada, pero existe incertidumbre para quien lo solicite y haga uso de él de buena fe, pues por ello la autoridad debería cerciorarse de su legitimidad, antes de dejar que el solicitante pudiese cometer alguna infracción en contra de una marca registrada.

En materia de impuestos el Reglamento Código Fiscal de la Federación establece que las sociedades ya no podrán optar por quedarse en suspensión de actividades, por lo que si no se liquidan y no presentan declaraciones de impuestos sus representantes podrán ser acreedores a una sanción que mas allá del monto se les privaría de la libertad por no presentar las declaraciones, quedando atrás aquella vieja recomendación de que “es mas fácil y barato suspender una sociedad que liquidarla”, solo que ahora tenemos miles de sociedades que no están operativas pero que sin embargo si se respeta el derecho de su razón social.

En conclusión nuestros legisladores deberían esclarecer esta confusión de la Secretaría de Economía y así evitar que a su parecer discrecional otorguen o nieguen razones sociales sin fundamento legal alguno. Por otra parte cabe señalar que el criterio actual es que la marca registrada tiene una jerarquía mayor a la razón social, pues si el solicitante presenta el título de registro de su marca será menos factible la autoridad niegue el permiso para su razón social.

¿Así o mas confusión?

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