Re: Amor por Mexicana

 Autor: Lic. Rafael Giménez Camacho

En días pasados el autor de la columna Capitanes del periódico Reforma publicó que varias personas tenían la intención de sacar provecho de la marca Mexicana (de aviación), inclusive su servidor, refiriendo que solicité al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial el registro de la marca Mexicana para distinguir servicios de aerotransporte, de igual manera declara en la misma publiacación que le sorprende que la hubiese solicitado, pues al parecer por lo que ha leído, su servidor se ha pronunciado constantemente en contra de la piratería. Debido a lo anterior me doy a la tarea de contestarle por este medio ejerciendo amistosamente mi derecho de réplica:

Estimado Sr. José Ernesto Cacho Ribero,

La empresa Compañía Mexicana de Transportación Aérea fue constituida en 1921 por cuatro personas que aportaron su capital para hacer realidad la primera aerolínea en México: Lody A. Winship, Harry Lawson, Ignacio S. Szymanski  y Elmer Hammond de quienes desconozco si son o no mexicanos pues no logro encontrar algún antecedente aunque a juzgar por sus nombres podemos pensar que son extranjeros, otra persona que por gran participación se podría considerar fundador de la misma fue Charles Lindberg del cual si sé su nacionalidad estadounidense, famoso por ser el primer piloto en cruzar el océano atlántico sin escalas. Después de casi cuarenta años los mexicanos Crescencio Ballesteros Ibarra y Manuel Sosa de la Vega, entre otros mexicanos adquirieron las acciones de la empresa y así es como la totalidad de las aportaciones del capital social fueron de nacionalidad mexicana (si como la marca), en la década de los ochentas la empresa fue nacionalizada quedando en manos del Gobierno Federal. En la década de los noventas la iniciativa privada adquiere nuevamente la totalidad de las acciones a través de Grupo Falcon, conformado por otros inversionistas que como en el caso de sus fundadores aportaron su capital para pagar sus acciones al Gobierno Federal. En 2010 los accionistas de la empresa solicitaron ante el IFECOM la declaración de concurso mercantil interrumpiendo súbitamente los vuelos y disminuyendo paulatinamente la actividad interna de la misma.

En nuestro país mas del 90% de las sociedades mercantiles (como Mexicana de Aviación) no cuentan ni siquiera con los recursos para solicitar al IFECOM la intervención de un administrador para dar curso a un concurso mercantil, dejando a la suerte el hecho de ser demandados por sus acreedores. Usted como la gran mayoría de los periodistas ha dejado pasar el hecho de que Mexicana de Aviación es una empresa como cualquier otra en que sus accionistas obtuvieron utilidades o por lo menos cuando adquirieron las acciones pensaron en obtenerlas, esa fue su intención, y que por lo mismo no debería de gozar de ningún privilegio ni siquiera para considerar ser rescatada, tal vez a usted como a muchos, inclusive a mi le conmueva el diseño de la marca que se basa en el gentilicio del país en el que usted y yo nacimos, pero que sin embargo nada tiene que ver con el país o con nuestros fines personales, si en algún momento el Gobierno Federal evaluó la posibilidad de rescatarla era por el interés liso y llano de no dejar un monopolio en manos de Aeroméxico y así evitar un problema mayor que probablemente dejaría al país sin vías aéreas de carácter privado. Probablemente le parecerá un buen dato saber que la Ley de Inversión Extranjera permite a extranjeros invertir sus capitales en empresas privadas de aerotransporte como Mexicana de Aviación.

En lo que respecta a la piratería le agradezco tomarse el tiempo de leer los artículos que escribe su servidor y le confirmo que creo firmemente en los beneficios comerciales, sociales y fiscales de la Ley de la Propiedad Industrial particularmente los que se refieren a los derechos que se constituyen de las marcas registradas y que las prácticas de piratería se deben perseguir y ejecutar en caso de que quien la realizó resulte responsable, para lo cual es menester no solo mío sino de usted también conocer las prácticas que coloquialmente les llamamos piratería y que son condenables, dichas prácticas en su mayoría se encuentran legisladas en los artículos 213 y 214 entre otros de la Ley de la Propiedad Industrial y a su vez es aplicable el Código Penal los cuales establecen las penas según sea el caso. Seguramente explicar en esta misiva las conductas de piratería desviaría su intención, sin embargo le puedo afirmar que no existe acto menos condenable que solicitar una marca a registro, pues precisamente se solicita a la autoridad que se registre una marca para evitar infringir el derecho de un tercero que de buena fe obtuvo su registro, de otro modo probablemente sería una conducta delictiva confesa, pues se le informaría a la autoridad que se realizará una conducta contraria a lo que establece la Ley. La Ley no condena lo que usted piensa sino la conducta que exterioriza.

En conclusión Mexicana de Aviación no es de los mexicanos, es de unos cuantos mexicanos que no necesitan un trato privilegiado y si solicitar el registro de una marca fuese piratería tendría que condenar a mas de ocho mil solicitantes cada mes, le recomiendo suscribirse a nuestro blog porque en los siguientes artículos trataremos casos de piratería.

Reciba un cordial saludo.

Atentamente
Lic. Rafael Giménez Camacho