El Registro de Marcas y sus Efectos Jurídicos

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Tipo de Lectura: Profesionales del Derecho

El efecto jurídico que se produce al momento de presentar el registro de una marca es el derecho que  nace en favor del solicitante frente a terceros que pretendan solicitar marcas idénticas o similares en grado de confusión y este derecho al ser aceptado para su registro después de haber pasado los exámenes de forma y fondo se perfecciona, pues este es un reconocimiento del Estado en el que entre otros reconoce que la marca no invade derechos vigentes de terceros y consecuentemente que el uso de dicha marca no se podrá tipificar como un delito o en el menor de los casos que ocasiona una infracción administrativa.

Sin embargo y no obstante de contar con dichos reconocimientos, existen casos en que la Autoridad, por error, inadvertencia o diferencia de apreciación, otorga el registro a marcas que son semejantes a otras previamente registradas, a este caso se le llama “Identidad en Grado de Confusión”. En este caso, el titular al cual se le ocasiona el daño, tiene el derecho de demandar la nulidad de la marca que se registro con posterioridad, argumentando que fue indebidamente otorgada.

La razón de que suceda lo anterior (de contar con un derecho de nulidad), obedece a la circunstancia de que en México no existe procedimiento de oposición previo a la solicitud del registro marcario, en la mayoría de los países que forman parte de la Convención de París previo existe este proceso de “oposición” en el que se concede el derecho a terceros para oponerse al registro en cuestión, en caso de que no exista oposición o que el solicitante venza con argumentos jurídicos al oponente, la marca será registrada.

El caso de México como ya comenté es diferente, el examinador actúa en “defensa” de las marcas ya registradas, las defiende a su parecer, sin embargo son humanos y cometen errores aveces en contra del solicitante y aveces en contra de marcas ya registradas previamente. Si el afectado es el solicitante tiene el derecho a contestar dentro de los tres meses siguientes al que reciba el oficio de negativa, si el afectado es el titular de un registro previo puede solicitar la nulidad si cumple con los siguientes supuestos:

1.- Que la acción de nulidad se solicite dentro del plazo de cinco años contados a partir de la publicación del registro(s) que se pretende anular en la Gaceta de la Propiedad Industrial.

2.- Que demuestre de manera fehaciente que los registros, sean iguales o semejantes en grado de confusión.

3.- Que ambas marcas amparen los mismos o similares productos o servicios.

4.- Que exista una marca registrada y vigente propiedad del actor al momento en que se conceda la marca que se pretende anular.

El derecho de nulificar una marca otorgada con posterioridad, se justifica, toda vez que tratándose de cuestiones relativas a confusión de marcas, debe sostenerse que es el público consumidor quien fundamentalmente merece protección para evitar la desorientación y el error respecto a la naturaleza y origen de los distintos productos que concurren en el mercado, y obviamente, al mismo tiempo, garantizar la integridad y buena fama del signo distintivo adoptado por su titular, asegurándole la fácil identificación de los productos que comercialice o servicios que preste, en otras palabras, la marca debe distinguirse claramente entre las demás marcas que fluyen en el comercio, y  legislación debe garantizar al titular de una marca que la misma no sufran ninguna mengua en el mercado.

De ahí que la legislación exija al registrar una marca, que la misma sea suficientemente distintiva para poder distinguir o identificar los productos o servicios a que se aplique o trata de aplicarse, frente a los de su misma especie y clase, y que una marca no debe registrarse si es confundible con otra registrada con antelación.

Este es uno de los muchos motivos por los cuales debe asesorarse correctamente y no dejar el registro de su marca a la ligera, pues su derecho podría verse en conflicto.