Registro de Marcas mas obligatorio que nunca

Registro de Marca mas obligatorio que nunca

Tipo de Lectura: Importante de interés general

Registro de Marcas obligatorio

El concepto de obligación en las jurisdicciones que cuentan con el Sistema Romano Germánico en sus antecedentes históricos como es el caso de México la obligación de una norma existe cuando hay una pena, la Ley de la Propiedad Industrial no establece la obligatoriedad del registro de una marca (salvo en excepciones de competencia económica), sin embargo su obligación nace del derecho de un tercero que de buena fe obtiene el registro de una marca y la sanción por infringirlo, por lo tanto si usted usa una marca no registrada para distinguir un producto o un servicio es probable que su marca sea idéntica o similar a una que si esta registrada, cada mes el IMPI acepta el registro de aproximadamente 5,000 marcas, sería un volado pensar que de las 5,000 marcas registradas su marca no sea idéntica o similar en grado de confusión a otra.

Hablando de las penas en que incurren quienes usan marcas sin su registro: El día de ayer la Cámara de Diputados aprobó la reforma al Código Penal Federal en su artículo 29 y la Ley de la Propiedad Industrial en su artículo 223 para perseguir de oficio y no por querella delitos como falsificación, en forma dolosa y con fin de especulación comercial marcas registradas que tiene como sanción la privación de la libertad por seis años y el pago de una multa que puede oscilar entre cien y diez mil días de salario mínimo y adicionalmente la previa Infracción Administrativa que va de los $300,000 a $1,200,000 pesos por el uso de una marca idéntica o similar en grado de confusión a otra previamente registrada

Con lo anterior las ventajas de registrar una marca como licenciarla, franquiciar, obtener la exclusividad al uso, etc. salen sobrando, las penas por el uso de una marca no registrada en favor del usuario son una razón mas que suficiente para conseguir el registro de una marca antes de usarla y si la esta usando, mas aún.

Impedimentos Legales para el Registro de Marcas

Autor: Rafael Giménez Camacho

Antes de solicitar el registro de una marca es recomendable realizar la Busqueda Fonetica de Anterioridades (BFA) pero antes de dicho estudio es necesario saber si la marca es viable legalmente para su registro, el artículo 89 de la LPI establece lo que puede constituir una marca y el artículo 90 de la LPI establece en sus diecisiete fracciones lo que no será registrable como marca, por lo tanto antes de realizar la BFA es necesario verificar el signo distintivo que se desea registrar para evitar un impedimento por parte del examinador y así evitar la pérdida del pago de derechos.

El legislador estableció dichos impedimentos en el articulo 90 para evitar caer en abusos, las empresas que saben las ventajas de contar con marcas registradas, conocen los beneficios de tener palabras para su uso exclusivo que su competencia no puede usar ni siquiera aquellas palabras que se asemejen visual, conceptual o fonéticamente , por esta exclusividad que puede tener dos filos es que la Ley establece límites.

Entre algunos límites que se pueden encontrar entre los mas importantes son: 1) Los distintivos animados o cambiantes, pues se regulan bajo la LFDA ej. hologramas como marcas; 2)Palabras que pretendan proteger la designación usual o genérica de los mismos servicios o productos que pretenden amparar; 3) Formas tridimensionales que sean del dominio público; 4) palabras descriptivas o indicativas que en el comercio sirvan para designar la especie, calidad, cantidad, composición, destino, valor, lugar de origen de los productos o la época de producción; 5) Letras, dígitos o colores aislados; 6) La traducción a otros idiomas, la variación ortográfica caprichosa o la construcción artificial de palabras no registrables; 7) Las que reproduzcan o imiten, sin autorización, escudos, banderas o emblemas de cualquier país, Estado, municipio o divisiones políticas; 8 ) Las que reproduzcan o imiten signos o sellos oficiales de control y garantía adoptados por un estado, sin autorización de la autoridad competente… entre otras.

Solo enumero algunas de ellas, para cumplir con el objetivo de este blog, pero sin duda la mas usual es la que prohíbe el registro de marcas idénticas o semejantes en grado de confusión a otras ya registradas, establecida por la fracción XVII de dicho artículo la cual establece:

XVII.- Una marca que sea idéntica o semejante en grado de confusión, a un nombre comercial aplicado a una empresa o a un establecimiento industrial, comercial o de servicios, cuyo giro preponderante sea la elaboración o venta de los productos o la prestación de los servicios que se pretendan amparar con la marca, y siempre que el nombre comercial haya sido usado con anterioridad a la fecha de presentación de la solicitud de registro de la marca o la de uso declarado de la misma. Lo anterior no será aplicable, cuando la solicitud de marca la presente el titular del nombre comercial, si no existe otro nombre comercial idéntico que haya sido publicado.

Es un gran tema “marca que sea idéntica o semejante en grado de confusión” … lo dejamos para otro blog y no desviar el tema.

El Registro de Marcas y sus Efectos Jurídicos

Tiempo aproximado de lectura: 4 minutos
Tipo de Lectura: Profesionales del Derecho

El efecto jurídico que se produce al momento de presentar el registro de una marca es el derecho que  nace en favor del solicitante frente a terceros que pretendan solicitar marcas idénticas o similares en grado de confusión y este derecho al ser aceptado para su registro después de haber pasado los exámenes de forma y fondo se perfecciona, pues este es un reconocimiento del Estado en el que entre otros reconoce que la marca no invade derechos vigentes de terceros y consecuentemente que el uso de dicha marca no se podrá tipificar como un delito o en el menor de los casos que ocasiona una infracción administrativa.

Sin embargo y no obstante de contar con dichos reconocimientos, existen casos en que la Autoridad, por error, inadvertencia o diferencia de apreciación, otorga el registro a marcas que son semejantes a otras previamente registradas, a este caso se le llama “Identidad en Grado de Confusión”. En este caso, el titular al cual se le ocasiona el daño, tiene el derecho de demandar la nulidad de la marca que se registro con posterioridad, argumentando que fue indebidamente otorgada.

La razón de que suceda lo anterior (de contar con un derecho de nulidad), obedece a la circunstancia de que en México no existe procedimiento de oposición previo a la solicitud del registro marcario, en la mayoría de los países que forman parte de la Convención de París previo existe este proceso de “oposición” en el que se concede el derecho a terceros para oponerse al registro en cuestión, en caso de que no exista oposición o que el solicitante venza con argumentos jurídicos al oponente, la marca será registrada.

El caso de México como ya comenté es diferente, el examinador actúa en “defensa” de las marcas ya registradas, las defiende a su parecer, sin embargo son humanos y cometen errores aveces en contra del solicitante y aveces en contra de marcas ya registradas previamente. Si el afectado es el solicitante tiene el derecho a contestar dentro de los tres meses siguientes al que reciba el oficio de negativa, si el afectado es el titular de un registro previo puede solicitar la nulidad si cumple con los siguientes supuestos:

1.- Que la acción de nulidad se solicite dentro del plazo de cinco años contados a partir de la publicación del registro(s) que se pretende anular en la Gaceta de la Propiedad Industrial.

2.- Que demuestre de manera fehaciente que los registros, sean iguales o semejantes en grado de confusión.

3.- Que ambas marcas amparen los mismos o similares productos o servicios.

4.- Que exista una marca registrada y vigente propiedad del actor al momento en que se conceda la marca que se pretende anular.

El derecho de nulificar una marca otorgada con posterioridad, se justifica, toda vez que tratándose de cuestiones relativas a confusión de marcas, debe sostenerse que es el público consumidor quien fundamentalmente merece protección para evitar la desorientación y el error respecto a la naturaleza y origen de los distintos productos que concurren en el mercado, y obviamente, al mismo tiempo, garantizar la integridad y buena fama del signo distintivo adoptado por su titular, asegurándole la fácil identificación de los productos que comercialice o servicios que preste, en otras palabras, la marca debe distinguirse claramente entre las demás marcas que fluyen en el comercio, y  legislación debe garantizar al titular de una marca que la misma no sufran ninguna mengua en el mercado.

De ahí que la legislación exija al registrar una marca, que la misma sea suficientemente distintiva para poder distinguir o identificar los productos o servicios a que se aplique o trata de aplicarse, frente a los de su misma especie y clase, y que una marca no debe registrarse si es confundible con otra registrada con antelación.

Este es uno de los muchos motivos por los cuales debe asesorarse correctamente y no dejar el registro de su marca a la ligera, pues su derecho podría verse en conflicto.

Patentar una marca

Patentar una Marca

Patentar una Marca

Es común escuchar estos términos (patente de una marca, patentar una marca o marca patentada), sin embargo el término correcto es Registrar Una Marca, Marca Registrada o Registro de una Marca, el término es aplicado por la Ley de la Propiedad Industrial para los casos de inventos y para los casos de marcas el término correcto es “Registro” y no patente. La explicación a continuación:

El término deriva del latín patens, -entis, que originalmente tenía el significado de “estar abierto, o descubierto” (a inspección pública) y de la expresión letras patentes, que eran decretos reales que garantizaban derechos exclusivos a determinados individuos en los negocios. “Siguiendo la definición original de la palabra, una de las finalidades de la legislación sobre las patentes es la de inducir al inventor a revelar sus conocimientos para el avance de la sociedad a cambio de la exclusividad durante un periodo limitado de tiempo. Luego una patente garantiza un monopolio de explotación de la idea o de una maquinaria durante un cierto tiempo” (Fuente: wikipedia.org)

La confusión viene de que la misma Ley de la Propiedad Industrial que no es otra cosa sino la Ley de Patentes y Marcas vigente en nuestro país trata a las marcas, nombres comerciales y slogans en la misma Ley que las Patentes de invención, no quiere decir que la Ley este mal, pues en ambos casos se trata de uso exclusivo de derechos.

La Ley de la Propiedad Industrial considera que se puede patentar una invención que es toda creación humana que permita transformar la materia o la energía que existe en la naturaleza, para su aprovechamiento por el hombre y satisfacer sus necesidades concretas.

Otra aplicación para la palabra patente es aplicado por algunas leyes del notariado, como la de Chiapas que su Capítulo II se titula “Obtención de la Patente Notarial”.